Nerón
Contexto Histórico y Biografía
Nerón Claudio César Augusto Germánico (37 – 68 d.C.), hijo de Cneo Domicio Enobarbo y Agripina la Menor, fue el quinto y último gobernante de la dinastía Julio-Claudia. Durante los primeros cinco años de su mandato (el célebre Quinquennium Neronis), gobernó con notable moderación y justicia bajo la tutela de su preceptor, el filósofo Séneca, y el prefecto del pretorio Sexto Afranio Burro. Progresivamente, Nerón se desprendió de todo contrapoder: ordenó la muerte de su hermanastro Británico y de su propia madre Agripina, y repudió y ejecutó a su esposa Octavia. Su pasión por las artes griegas, el teatro, la música y las carreras de carros lo distanció del severo orden senatorial. El gran incendio de Roma del 64 d.C. marcó el punto de inflexión de su reinado; reconstruyó la ciudad con planes urbanísticos modernos y erigió la deslumbrante Domus Aurea. La sangrienta persecución de cristianos, la conspiración de Pisón y las revueltas legionarias en Galia e Hispania (Galba) forzaron al Senado a declararlo enemigo público, suicidándose con la célebre frase: '¡Qué gran artista muere conmigo!'.
Relaciones Personales
Familiares: Hijo de Cneo Domicio Ahenobarbo y de Agripina la Menor; nieto de Germánico y Agripina la Mayor; sobrino de Calígula e hijo adoptivo y sucesor de Claudio; hermanastro de Británico; esposo sucesivamente de Claudia Octavia, Popea Sabina y Estatilia Mesalina. Amigos y aliados: En sus primeros años contó con sus preceptores Séneca y el prefecto Afranio Burro; más tarde fueron sus íntimos Otón (antes de su distanciamiento por Popea), el prefecto Tigelino y el general Vespasiano, a quien envió a sofocar la revuelta de Judea. Enemigos y rivales: Su propia madre Agripina la Menor y su hermanastro Británico (a quienes eliminó), los integrantes de la conjura de Pisón (65 d.C.), la reina britana Boudica y los gobernadores sublevados Julio Víndex y Galba.
Emisiones Numismáticas y Tipología
Numismáticamente, Nerón llevó a cabo en el año 64 d.C. una de las reformas más influyentes de la historia romana, reduciendo el peso y la ley del denario (de 3,9 a 3,4 gramos) y del áureo para financiar la reconstrucción urbana y sus ambiciosos programas públicos. Además, reintrodujo la acuñación de bronces en Roma con una maestría artística nunca antes vista, empleando oricalco para todos los valores fraccionarios. Sus retratos evolucionan desde el joven adolescente tutelado hasta el robusto soberano con peinado escalonado y papada visible. Destacan los reversos del templo de Jano con puertas cerradas (PACE P R TERRA MARIQ PARTA IANVM CLVSIT), el puerto de Ostia a vista de pájaro y Nerón tocando la cítara como Apolo.