M3402 10 Pfennigs (type 1 - large shield) 1875 F Ceca: A
Información de la moneda
Esta pieza corresponde a una moneda de 10 Pfennig emitida en el año 1875 por el Imperio Alemán (Deutsches Kaiserreich). Se trata de una pieza de circulación estándar acuñada en la Casa de Moneda de Berlín, identificable por su marca de ceca A, que presenta un desgaste muy avanzado por el uso prolongado y una superficie severamente erosionada por una densa capa de oxidación rojiza de aspecto terroso, la cual desibuja gran parte de los detalles originales del grabado.
Anverso El diseño central presenta el primer modelo del águila imperial alemana (utilizado entre 1871 y 1889), caracterizado por un águila heráldica de gran tamaño con las alas desplegadas que porta el escudo de los Hohenzollern en el pecho y está coronada en la parte superior. Debido a la profunda corrosión y al desgaste del metal, los detalles del plumaje, las leyendas perimetrales y la marca de ceca "A" en la base se encuentran casi por completo desvanecidos, dejando únicamente la silueta general del emblema.
Reverso Muestra en el centro del campo el valor nominal numérico "10" con tipografía estilizada de la época. Rodeando el dígito central, se distribuye la leyenda perimetral en la que se alcanzan a distinguir de forma parcial los caracteres grabados que rezan entre comillas: "DEUTSCHES REICH" en el arco superior, el año de acuñación "1875" a la derecha y la unidad monetaria "PFENNIG" en la sección inferior.
Contexto histórico y curiosidades El año 1875 es de suma importancia para la numismática y la economía europea, ya que marca el periodo fundacional del nuevo sistema monetario unificado del Imperio Alemán tras la victoria en la Guerra Franco-Prusiana y la proclamación del Imperio en 1871. Estas primeras emisiones de marcos y Pfennig sustituyeron a la caótica variedad de monedas de los antiguos Estados independientes (como los thalers y gulden); debido a la composición metálica de cuproníquel utilizada para estas fracciones de 10 Pfennig, la exposición prolongada a la humedad del suelo solía provocar esta llamativa corrosión de tonos rojizos y porosos que hoy nos revela su larga historia de circulación.