Moneda 1 Qirsh año 1984
Moneda: 1 Qirsh
Año: 1984
País: Egipto »
Tipo: Monedas circulantes normales
Grado/Valor: Grado: XF | 0,01
Compos.: Bronce de aluminio
Pes|Diam|Gr: 2g | 18.2mm | 1.25mm
RefS: Krause: KM# 553 | Numista: N# 1817

Información de la moneda

Esta pieza corresponde a una moneda de 1 piastra de la República Árabe de Egipto acuñada en el año 1984, la cual presenta una forma circular con una gráfila perlada interna que recorre todo su contorno y un canto estriado. El diseño combina la elaborada caligrafía califal de Oriente Medio con uno de los monumentos arqueológicos más famosos y universales de la humanidad, habiendo sido emitida para funcionar como moneda fraccionaria en la circulación monetaria diaria de la nación norteafricana.

Anverso: Se muestra en la parte superior una artística inscripción caligráfica en caracteres árabes que contiene el nombre oficial del Estado "جمهورية مصر العربية" (República Árabe de Egipto). En la parte inferior destaca el valor facial mediante la cifra árabe "١" entrelazada con el texto de la divisa "قرش" (Piastra), quedando todo flanqueado por las fechas de emisión correspondientes al año de la Hégira "١٤٠٤" a la izquierda y al calendario gregoriano "١٩٨٤" a la derecha.

Reverso: En la sección central se representa de forma artística y con relieve texturizado el conjunto monumental de las tres grandes Pirámides de Guiza (Keops, Kefrén y Micerino) erigidas sobre la arena del desierto. El reverso carece de inscripciones textuales adicionales, dejando todo el protagonismo visual a esta emblemática estampa histórica que queda enmarcada de forma limpia por la gráfila perlada del borde.

Contexto histórico y curiosidades: Las Pirámides de Guiza representadas en el reverso constituyen la única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que todavía permanece en pie, siendo un símbolo eterno de la riqueza cultural e histórica del país del Nilo. La piastra funciona históricamente como la centésima parte de una libra egipcia, y este modelo específico acuñado a mediados de los años ochenta supuso una de las últimas representaciones de esta pequeña denominación en formato metálico antes de que la inflación posterior restara utilidad práctica a los valores inferiores a la libra en los comercios. Como detalle curioso, la compleja disposición de las letras en el anverso sigue la antigua tradición caligráfica islámica donde los textos oficiales se transformaban en bellos monogramas decorativos difíciles de falsificar para la época.