Moneda Dírham - al-Hakam II (Madinat al-Zahra) año 356
Moneda: Dírham - al-Hakam II (Madinat al-Zahra)
Año: 356
Emisor: Córdoba, Emirato de
Tipo: Monedas circulantes normales
Grado/Valor: Grado: VF | 0,0666667
Compos.: Plata
Pes|Diam|Gr: 3g | 23mm | 0mm
RefS: Krause: Vives arab# 447-458 | Numista: N# 81268

Información de la moneda

Esta extraordinaria, arcaica y muy cotizada pieza de plata nos sumerge de lleno en el esplendor de la numismática islámica clásica y de las rutas comerciales de la Alta Edad Media. El ejemplar se presenta con un cospel típicamente irregular y ligeramente lobulado, propio de la acuñación a martillo de la época, y exhibe una pátina monetaria muy noble, grisácea y honesta, que realza la caligrafía cúfica en relieve a pesar de los sutiles desgastes y dobles acuñaciones periféricas comunes en estas piezas medievales.

Anverso: El campo central presenta, dispuesta en elegantes caracteres de escritura cúfica lineal, la primera parte de la profesión de fe musulmana (la Shahada): "لا إله إلا الله وحده لا شريك له" ("No hay más dios que Alá, el Único, que no tiene asociados"). Este mensaje religioso central queda enmarcado de manera perimetral por una orla circular que contiene la leyenda de acuñación (la fórmula de la ceca y la fecha), detallando tradicionalmente el nombre del taller y el año en que los cuños golpearon el cospel.

Reverso: Muestra en el campo central, también en tipografía cúfica y rematado por pequeños elementos ornamentales o puntos de ajuste, el nombre del califa o la autoridad gobernante y la segunda parte de la declaración de fe: "محمد رسول الله" ("Mahoma es el mensajero de Alá"). Toda la zona central queda abrazada por una gráfila circular perlada bien definida, la cual da paso a una amplia orla exterior con inscripciones epigráficas marginales que reproducen versículos del Corán (habitualmente la llamada 'Misión Profética' o versículo 33 de la Sura de la Inmunidad).

Contexto histórico y curiosidades: Esta magnífica pieza es un dirham de plata acuñado durante el periodo del Califato Abasí (aproximadamente entre los siglos ocho y nueve de nuestra era). Los abasíes, tras derrocar a la dinastía omeya, consolidaron un vasto imperio con capital en Bagdad y estandarizaron estas hermosas piezas de plata fina eliminando cualquier representación figurativa o humana, siguiendo la estricta doctrina islámica anicónica, para convertirlas en puros monumentos a la fe y la caligrafía. Debido a su extraordinaria pureza y estabilidad de peso, los dirhams abasíes se convirtieron en el "dólar" de la Alta Edad Media. Su alcance comercial fue tan inmenso que millones de estas monedas viajaron a través de las rutas comerciales de Europa oriental y el mar Báltico, siendo intercambiadas por pieles, ámbar y esclavos con los pueblos vikingos, quienes las apreciaban tanto que las acumulaban en grandes tesoros enterrados. Disfrutar de un ejemplar donde la epigrafía cúfica central mantiene esta legibilidad es un verdadero privilegio histórico y arqueológico.