Moneda 50 Fillér año 1988
Moneda: 50 Fillér
Año: 1988
Tipo: Monedas circulantes normales
Grado/Valor: Grado: XF | 0,5
Compos.: Aluminio (Aluminium 97%, Magnesium 3%)
Pes|Diam|Gr: 1.2g | 21.5mm | 1.6mm
RefS: Krause: KM# 574 | Numista: N# 1892

Información de la moneda

Esta pieza corresponde a una moneda de 50 fillér de la República Popular de Hungría acuñada en el año 1988, la cual presenta una estructura circular limpia y un canto liso. El diseño de esta pequeña fracción monetaria rinde homenaje a una de las obras de ingeniería civil más emblemáticas y queridas de la capital del país, habiendo sido emitida para facilitar los pagos menores y el cambio diario en los comercios de la sociedad húngara antes del fin de la era socialista de finales del siglo XX.

Anverso: Se muestra en la sección central una vista en perspectiva del Puente de las Cadenas de Budapest, destacando sus característicos pilares de piedra y los cables de suspensión que sostienen la estructura. Rodeando este célebre monumento arquitectónico se encuentra grabada la inscripción oficial del Estado en grandes letras mayúsculas "MAGYAR NÉPKÖZTÁRSASÁG" (República Popular de Hungría), con un pequeño punto que separa el inicio y el final del texto en la parte inferior.

Reverso: En un primer plano muy destacado en la mitad superior destaca el número "50" indicando su valor facial, adornado sutilmente con unas pequeñas hojas estilizadas que emergen por detrás de las cifras y un motivo vegetal ramificado justo debajo. En la sección inferior se lee claramente la denominación de la divisa "FILLÉR" (Fillér), asentada sobre el año de acuñación "1988" y las letras mayúsculas "BP." que corresponden a la ceca oficial encargada de su fabricación.

Contexto histórico y curiosidades: El Puente de las Cadenas Széchenyi representado en el anverso es el puente más antiguo que une las dos secciones históricas de la ciudad, Buda y Pest, cruzando el río Danubio; su inclusión en la moneda simboliza la unión, el progreso y la reconstrucción nacional tras haber sido totalmente destruido durante la Segunda Guerra Mundial. El fillér funcionaba históricamente como la centésima parte de un forinto húngaro, siendo esta variante de aluminio una pieza sumamente ligera y reconocible en los monederos cotidianos. Como curiosidad, debido a la fuerte inflación que experimentó la economía húngara tras la disolución del bloque del Este y la transición política de la década de los noventa, el fillér perdió por completo su valor adquisitivo real, lo que provocó que el Banco Nacional de Hungría retirara de forma definitiva todas las monedas fraccionarias de la circulación en el año 1999.