M53 1 Yen - Meiji (tipo pequeño) 41 XF
Información de la moneda
Esta soberbia y espectacular pieza de plata de gran formato pertenece a las acuñaciones del Imperio del Japón emitidas durante la trascendental era Meiji. El ejemplar exhibe una conservación magnífica con un relieve vigoroso y nítido, acompañado de una pátina monetaria muy honesta y limpia que resalta el extraordinario nivel de detalle del grabado asiático en los campos de la pieza.
Anverso: Presenta en el campo central, delimitado por una gráfila perlada circular, la imponente y dinámica figura de un dragón japonés enroscado que sostiene la sagrada perla de la sabiduría con sus garras, rodeado de nubes estilizadas. En la orla exterior superior figura la leyenda oficial en caracteres kanji "大日本 明治四十一年" (Gran Japón, año 41 de Meiji). En la mitad inferior se detallan las especificaciones técnicas en caracteres occidentales para el comercio internacional: "416 - ONE YEN - 900", indicando su peso en granos y la ley del metal precioso.
Reverso: Muestra en la posición de honor superior el Sello Imperial de Japón: el Crisantemo de dieciséis pétalos (Kikumon). El campo central está ocupado por la indicación del valor facial en grandes caracteres kanji: "一圓" (Un Yen). Todo el conjunto central aparece abrazado por una hermosa guirnalda abierta asimétrica formada por una rama de paulonia (a la izquierda) y una de glicinia o roble (a la derecha), entrelazadas en la base mediante un lazo decorativo.
Contexto histórico y curiosidades: Acuñada de forma oficial en el año cuarenta y uno de la era Meiji (equivalente al año mil novecientos ocho de nuestro calendario), esta moneda de un yen (plata de ley 0.900 y 26.96 gramos de peso) es un testimonio numismático directo de la modernización e industrialización del Japón posterior al Shogunato. Concebida originalmente para competir en los mercados de Extremo Oriente con el dólar de comercio hispanoamericano, el diseño del dragón se convirtió en uno de los cuños más icónicos de Asia. Las emisiones de este año de 1908 se labraron bajo los más altos estándares de tecnología de acuñación occidental introducida en la Casa de la Moneda de Osaka, lo que dota a las escamas del dragón y a las nervaduras de las hojas de un realismo y relieve que la convierten en una de las obras de arte monetario más deseadas de la numismática mundial.