Moneda 1 Florines - Juliana año 1955
Moneda: 1 Florines - Juliana
Año: 1955
Tipo: Monedas circulantes normales
Grado/Valor: Grado: FDQ | 1
Compos.: Plata 720 (Copper .280)
Pes|Diam|Gr: 6g | 25mm | 2mm
RefS: Krause: KM# 184 | Numista: N# 737

Información de la moneda

El florín de 1955 es una pieza fundamental de la numismática de la posguerra en Europa, emitida bajo la soberanía de la reina Juliana de los Países Bajos. Esta moneda circuló de forma masiva durante los años de la reconstrucción económica del país y la consolidación de la Unión Benelux, sirviendo como el eje del comercio diario y de las transacciones cotidianas de los ciudadanos neerlandeses. Su diseño sobrio, limpio y moderno refleja la estética de mediados del siglo veinte y el deseo de estabilidad de una nación que se modernizaba a pasos agigantados.

Anverso: Presenta el retrato de perfil hacia la derecha de la soberana con un peinado recogido característico de la época. Rodeando su efigie real, se encuentra grabada de forma circular la inscripción en neerlandés entre comillas "JULIANA REGINA" (Juliana Reina), la cual se completa con el título oficial de su dignidad monárquica "NEDERLANDEN" (Países Bajos) entre paréntesis al lado.

Reverso: Muestra en su parte central el escudo de armas coronado del Reino de los Países Bajos, el cual contiene un leónrampante sosteniendo una espada y un haz de flechas. Este emblema central divide verticalmente el año de acuñación, figurando a la izquierda "19" y a la derecha "55". En la zona inferior se detalla el valor nominal de la pieza con la inscripción "1 G" (1 Gulden / 1 Florín) entre paréntesis al lado, flanqueada por las marcas de la ceca y del maestro de ceca.

Contexto histórico y curiosidades: El reinado de Juliana, que comenzó tras la abdicación de su madre Guillermina, estuvo profundamente marcado por la pérdida de las colonias orientales y el resurgimiento de los Países Bajos como una potencia industrial firmemente integrada en el proyecto europeo. Como detalle numismático muy curioso, en los cantos de estas monedas de un florín se grababa en relieve la tradicional leyenda "GOD ZIJ MET ONS" (Dios sea con nosotros) entre paréntesis al lado. Esta inscripción en el borde era un antiguo método de seguridad heredado del siglo diecinueve para evitar que la población limara los bordes de las monedas y robara pequeñas porciones de metal precioso.