M68 1 Florines - Juliana 1958 FDQ
Información de la moneda
El florín de 1957 es una de las piezas más representativas y duraderas de la numismática neerlandesa de mediados del siglo veinte, acuñado bajo la soberanía de la reina Juliana de los Países Bajos. Esta moneda circuló masivamente en un periodo de consolidación institucional y de notable crecimiento económico, actuando como el pilar de los intercambios cotidianos de la ciudadanía en comercios y mercados. Su diseño equilibra las exigencias de la modernidad con los símbolos heráldicos clásicos del reino, ofreciendo una estética limpia, nítida y perfectamente reconocible dentro del monetario europeo de la posguerra.
Anverso: Muestra el retrato de perfil hacia la derecha de la reina Juliana con un peinado trenzado recogido en un moño bajo, adornado con pequeños detalles o perlas. Alrededor de la efigie real, siguiendo la línea del gráfila perlada que enmarca la moneda, se encuentra grabada la leyenda oficial en neerlandés entre comillas "JULIANA KONINGIN DER NEDERLANDEN" (Juliana Reina de los Países Bajos) entre paréntesis al lado, separada en la parte inferior por un pequeño punto.
Reverso: Presenta como motivo principal el escudo de armas coronado del Reino de los Países Bajos, en cuyo blasón destaca la figura del león rampante sosteniendo una espada alzada y un haz de flechas. Las cifras del año de acuñación aparecen divididas sobre el escudo, figurando a la izquierda "19" y a la derecha "57". A los lados del emblema se detalla el valor nominal abreviado entre comillas "1 G" (1 Gulden / 1 Florín) entre paréntesis al lado, mientras que en el arco inferior se lee el nombre del país emisor en neerlandés entre comillas "NEDERLAND" (Países Bajos) entre paréntesis al lado.
Contexto histórico y curiosidades: El año de 1957 fue de trascendencia histórica para los Países Bajos, ya que el país firmó los Tratados de Roma, convirtiéndose en uno de los miembros fundadores de la Comunidad Económica Europea. En el ámbito técnico de la acuñación, estas piezas albergan una antigua tradición de seguridad y soberanía grabada en relieve cóncavo directamente sobre todo su contorno; el canto cuenta con la inscripción religiosa histórica entre comillas "GOD ZIJ MET ONS" (Dios sea con nosotros) entre paréntesis al lado. Este texto perimetral profundo servía originalmente como método de verificación inmediata para impedir que las personas limasen los bordes de las monedas con el fin de extraer metal valioso sin estropear las caras principales.